LIBERTAD DE PRENSA

Por: Lillian Castañeda- Fundación Educativa Carlos M. Castañeda

“No puede hablarse aisladamente de libertad de prensa. Hay un vínculo fundamental entre la liberad de prensa y la propia libertad del hombre. Cuando se limita o se coarta la libertad de prensa, está también limitándose y coartándose la libertad del hombre. De ahí que no pueda existir una democracia genuina sin una prensa libre e independiente.

Al afirmar que no puede subsistir la democracia sin una prensa libre e independiente, hay que señalar que una democracia no puede principiar sin una participación activa de los ciudadanos en el proceso de la toma de decisiones, y para participar en ese proceso se hace necesario el libre flujo de ideas e informaciones, porque la verdad no es absoluta sino relativa, compleja y plural.

Por tener ideas propias no hay que temer a las ideas ajenas, y de ahí la trascendencia que tiene el flujo de la información libre y el pluralismo de ideas de los periódicos con vistas al afianzamiento de la democracia.

Un poco de historia: La prensa nace en estado de esclavitud y súbitamente se torna en la vanguardia de la lucha del hombre por su libertad de pensar, de expresarse, de creer, de reunirse. El hombre necesita el oxígeno de la libertad para vivir con dignidad plena para no ser siervo de los absolutismos de ayer y de los totalitarismos hoy.

Los primeros periódicos que se conocen en Europa como secuela de la revolución que plantea el tipo movible y la prensa de Gutenberg en 1448, son las gacetas venecianas. Pero esos periódicos y los que siguieron a partir del siglo XV estaban controlados por las clases regentes… El periódico moderno nace verdaderamente en Londres en el siglo XVII, con la prensa de vapor y por la inquietud de poetas y prosistas ingleses. …En 1644, con la aparición de la Areopagítica de John Milton y la publicación de panfletos suyos no autorizados es que se produce el enfrentamiento entre la libertad de prensa y el absolutismo del Estado. El razonamiento de Milton a favor de la libertad de prensa suscita la derogación de las limitaciones al pensamiento libre y a partir de entonces, todos los ingleses con acceso a una prensa o a papel y pluma podían publicar un periódico y defender el nuevo concepto social de la libertad de prensa. El rey Carlos I de Inglaterra accede en sus últimos cuatro años a reconocer la libertad de prensa, hasta que Cromwell lo decapita en 1649.…

Cuando los Padres Fundadores de la Nación Norteamericana redactaron la Constitución de 1789 se consagró la libertad de prensa, y para reafirmarlo, en su Primera Enmienda se advertía que “no podría hacerse ley alguna que limitara la libertad de prensa o expresión”. Aquí  nacía el concepto moderno de la libertad de prensa. No pretendían que la prensa dijera la verdad o fuese objetiva. Sabían de los prejuicios y de las pasiones humanas. Pero lo que pretendían era crear un “mercado de ideas”, en el que nadie tuviera el derecho a determinar cuáles ideas eran ciertas y cuáles no lo eran. El ciudadano, en última instancia, libremente habría de seleccionar en el mercado de ideas cuáles consideraba mejores para gobernarse.

“Las trincheras de ideas” de que hablara mi José Martí siempre han inquietado a quienes aspiran a controlar la búsqueda de la verdad, el pensamiento del hombre y el progreso del conocimiento. Quizás por ser la libertad de prensa la piedra angular de la estructura social de las libertades del hombre, la libertad de prensa sea vista con recelo. El celo revolucionario de Lenín descartó la libertad de prensa como un “concepto burgués” y concibió la prensa como “instrumento de propaganda y agitación al servicio del partido”. …

Como ayer con la prensa de Gutenberg, al fin la libertad salió de las sombras y con la libertad de prensa se consolidó la democracia – a decir de Churchill – “el menos imperfecto de los sistemas de gobierno”.

La tecnología moderna está dando el golpe de gracia a los oscurantismos totalitarios de fin de siglo y abriendo una alentadora perspectiva para la libertad en el siglo XXI. La computadora hoy, como la prensa de Gutenberg en su día, produce la revolución de la información y da el tiro de gracia a las limitaciones autoritarias de las ideas. Vivimos en el ocaso de la mordaza y los totalitarismos.

La tecnología, que como moderna palanca mueve al mundo, consolida la libertad de las ideas y de su foro por antonomasia la prensa libre, la gran forja de la sociedad democrática.”

 Lo anterior es el contenido de un manuscrito para una charla a universitarios hallado entre los papeles de Carlos M. Castañeda (periodista cubano y fundador del periódico El Nuevo Día).

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